Variación del pH de la saliva humana y su relación con el riesgo de padecer caries

En Odontologia las acciones de orden preventivo han cobrado gran importancia en estas ultimas decadas, siendo el estudio de la saliva humana, uno de los puntos cruciales al considerar la variacion de su pH como principal factor de medicion del Riesgo Estomatologico para Caries, obteniendose asi, evidencias de funciones atribuibles a este fluido y relacionados directamente con el proceso de caries.

El 99% de saliva es agua mientras que 1% restante está 2,4-6 constituido por moléculas orgánicas e inorgánicas. El pH de la cavidad bucal y el de la placa dentobacteriana están relacionados con la capacidad amortiguadora de la saliva, la que está determinada por la presencia de sistemas amortiguadores, tales como: bicarbonatos, fosfatos, amoníaco y proteínas, entre otros. Se ha propuesto la existencia de una estrecha relación entre la capacidad amortiguadora de la saliva y la incidencia de caries en los individuos.

El pH salival es la forma de expresar en términos de una escala logarítmica la concentración de iones hidrógeno que se encuentran en la solución salival, determinando así las características ácidas o básicas de la saliva. El pH salival tiende a la neutralidad con un valor promedio de 6.7 variando entre 6.2 y 7.6.

Miller en 1890, con su teoría quimioparasitaria logró demostrar que las bacterias orales producen ácidos al fermentar los carbohidratos de la dieta y que esos ácidos disuelven el esmalte y ocasionan su deterioro, pero no fue hasta 1960 que Keyes estableció que la etiología de la caries dental obedecía a un esquema compuesto por tres agentes (huésped, microorganismos y dieta) que debe interactuar entre si a la cual se le denominó la triada de Keyes. En 1978, Newbrun adicionó el factor “tiempo” a la interacción de los mismos, siendo estos cuatro factores imprescindibles para que se inicie la lesión cariosa.

Para poder comprender el mecanismo del proceso carioso hay que comprender las características elementales de las reacciones químicas de desmineralización y remineralización que se producen en la superficie del diente.